Un frío y pobre empate fue el que consiguió el equipo esta misma noche en el monumental
estadio Cuscatlán ante el conjunto de los albos del Alianza, un empate sin goles y lo peor
de todo, sin fútbol, dejando la impresión de que el espectáculo es lo ultimo que
trataremos de brindarle al aficionado a lo largo de todo este campeonato, ingrediente
que sin duda, pesara a la hora de acudir al estadio cuando se juegue de local.
Soy poco para criticar duramente el equipo, pero esta noche he visto quizá al peor
FAS de los últimos años, un equipo sin ningún tipo de ordenamiento táctico, sin
fundamentos de cómo jugar bien al fútbol y quien se conforma únicamente con jugar
al pelotazo y buscar un error del rival o una picardía de Bentos para obtener un resultado.
El equipo salto al terreno de juego con Dennis Salinas en la portería, Ramón Flores por
el carril derecho y Donny Valle por el izquierdo, en la defensa con la ya acostumbrada
línea de 3, con Miguel Granadino, Marvin González y Alfredo Pacheco, mientras que en
el medio terreno con Cristian Alvarez, Oscar Jiménez y Víctor Merino Dubón, para dejar
adelante a Alejandro de la Cruz Bentos y el colombiano Jairo Hurtado.
Ser critico con los jugadores quizá seria lo mas injusto ya que a no ser que ellos hayan
desobedecido las ordenes del técnico, estos serian los culpables, pero por las
capacidades que les conozco y por lo bien que se pueden pararse dentro del terreno de
juego, mas me parece y sin intentar jugar a ser técnico, que el error estuvo en la
dirección del profesor Nelson Ancheta.
Un juego planteado tal y como lo hizo Aguila en el Quiteño hace apenas 8 días, jugar
a no perder, jugar a esperar al rival y a intentar contragolpear con balonazos al frente,
esto con el afán de no resaltar en demasía, el divorcio que existe entre la línea
de volantes y los delanteros, algo que siempre nos caracterizo en tiempos anteriores,
cuando el salir jugando a ras de piso se daba por inercia y casi como una obligación.
La defensa estuvo bien a no ser por un par de yerros producto de las múltiples
arremetidas blancas, la volantía con excepción de Jiménez, bastante flojos en su
rendimiento, los carriles sin mucho acompañamiento en ataque y bastante desatentos en
las marcas, y adelante un Hurtado que lejos de ayudar estorbaba y un Bentos que por
mas que lo intentaba, luchaba siempre contra 3 ó 4 defensores sin contar con algún
tipo de acompañamiento.
Los cambios, poco efectivos a no ser por la grata sorpresa del chico Ramón Solís por
Dubón, ya que se ve que este chico tiene ganas de destacar y buen balance entre
recuperación y ataque.
De ahí, Umaña quien entro por el lesionado Cristian Alvarez, demasiado metido en su
propio carril enfocado en labores defensivas y Orlando Rodríguez por Hurtado, pues mas
voluntad que capacidad, algo que tampoco abona a la consecución de puntos a base de
los tan ansiados goles.
Ojala y que este pésimo espectáculo no se repita mas y se haya aprendido de la
lección, ya que si de jugar así se trata, lo siento mucho pero no creo ver un nuevo
lleno en el Quiteño a lo largo de la actual temporada.