Ritual, costumbre o Fe, sin duda es algo que esta inmerso en todos y cada uno de los integrantes
de nuestra institución cuando se visita la ciudad de Esquipulas en el hermano país de Guatemala
para agradecerle al Cristo Negro, cuando se llega a estas instancias del torneo, algo que en esta
ocasión, nuestro equipo no dejo de realizar.
La comitiva tigrilla partió del estadio Oscar Alberto Quiteño este lunes a las 8:30 de la mañana
a bordo del tigremóvil, no sin antes hacer una escala en la frontera con nuestros vecinos
de Guatemala, para degustar de unas ricas pupusas para el desayuno.
Posteriormente se continuo con el viaje hasta llegar a la Basílica del Cristo
Negro en la ciudad de Esquipulas, al cual posteriormente adoraron y agradecieron por haberlos llevado
hasta la gran final.
Los mas fieles del grupo, compraron velas que mas adelante colocaron frente a la imagen del
altar mayor, rogándole además de que les permita gozar de una buena tarde el próximo domingo
con motivo de la gran final, aspectos personales que cada quien quiere conferirle al creador.
Mas tarde, los jugadores se mantuvieron por los centros comerciales del lugar, hasta llegado el
momento del almuerzo en el lugar de siempre y en esta ocasión, hasta con músicos incluidos.
Toda era fiesta para los integrantes del equipo tigrillo, inclusive a pesar del tortuoso retorno
luego que el aire acondicionado del autobús, se daño en pleno viaje.
La experiencia siempre llena de Fe y de unión al grupo, independientemente de lo pesado del trayecto,
aunque la verdadera motivación será la que cada uno tenga y ponga dentro del terreno de juego,
el próximo domingo a la hora de la verdad... pero la bendición del creador, nunca estará de mas en
cada momento de nuestras vidas.