|
Cuentan que si se hubiera cuidado habría sido un grande como Maradona, o Pele, pero eso en Cádiz nunca preocupó porque al Mágico el oro y la fama nunca le importó en lo más mínimo, cosa que sólo los Dioses que están por encima de lo material se lo pueden permitir. En el Estadio del Cádiz, el Carranza, 17 años después de su marcha, hay todavía una lona que dice 'Curva Mágico' y otras pancartas con el nombre del Maestro. “Cádiz estaba hecha para mí”, dice El Mago, con una expresión nostálgica en el rostro, ya con 48 años encima. Después de verlo jugar en el mundial el presidente del Cádiz, Manuel Irigoyen, afirma “El Mago era buenísimo”. El mismo había venido a buscarlo desde Cádiz y fue el primero en acabar desquiciado por la indisciplina del Mago. En una ocasión, harto de no verle en los entrenamientos, le amenazó con un ultimátum. El 'Mágico' como siempre prometió ser bueno y para demostrarlo se esfumó durante una semana completa, de fiesta por las playas, discotecas, bares, etc con su amigo del alma, Camarón, el otro gran Dios de la noche Flamenca Española. Con su indisciplina, el Mago destrozó los nervios y la paciencia del Presidente del Cádiz y de todos los del cuerpo técnico del club gaditano, por esta razón El Mago fue cedido al Real Valladolid. Con el frío de Valladolid, el Mago se habrá sentido tan bien como una rana en la boca de una víbora hambrienta. Por eso a la que pudo regresó a Cádiz, aunque esta vez el club puso sus condiciones: 700 dólares por partido jugado y punto. Eso no le hizo cambiar en absoluto su estilo de vida nocturno, porque el dinero al Mágico simplemente “se la traía floja” narra un compañero del Mago. “A la hora de cobrar, en administración le descontaban las multas y las faltas y de limpio le quedaba siempre menos que a los demás” cuenta otro ex compañero. Así era el Mágico el dinero le valía “riata”, lo suyo realmente era la rumba dentro y fuera del campo. Tuvo entrenadores que desistieron pronto, otros que le dejaron hacer (con Víctor Espárrago, el técnico actual del Cádiz, ofreció grandes tardes de fútbol) y otros, como David Vidal, que se creyeron capaces de enderezarlo. Ilusiones. Vidal le perseguía por las noches pero le perdía la pista en plena discoteca: El Mágico, escurridizo sobre toda superficie, incluidas las discotecas, se escondía en la cabina del “DiYey” y, en ocasiones, con el volumen a todo meter, acababa totalmente fondeado. Debe quedar claro que dormir fue siempre la gran pasión del Mago. Su habilidad para hacerlo en cualquier sitio y circunstancia era extraordinaria.
Célebre es aquel masaje reparador que le hicieron en el descanso de un partido contra el Atlético de Madrid, que le relajó tanto que acabó en el limbo de los sueños. Pero se habla de dormiditas más meritorias, como cuando se quedó traspuesto sobre el hombro de un defensa contrario a la espera de un lanzamiento de córner en medio de un partido. Con tal carencia por la almohada, no es de extrañar que en muchos entrenamientos no le vieran el pelo. “El señor González no vendrá hoy a entrenar”, solía decir el chófer del futbolista, con un tono que a nadie sorprendía. Al presidente del club, le salía humo por la cabeza.
Hay otras anécdotas no vinculadas a la fase R.E.M del sueño que también ayudan a explicar lo excéntrico y lo humano del “Mago”. Se cuenta que era capaz de dar más de 45 toques seguidos a un paquete de tabaco, que una vez volvió a casa descalzo porque regalar sus zapatos fue la mejor forma que encontró de devolver un piropo de una gitana llamada 'La Bohiga'.
Toda la magia que desprendía sobre el verde, se convertía en “living la vida loca” fuera del estadio, habitual de tabernas, discotecas, y de las interminables noches carnavaleras de Cádiz. Incluso llegaron a ponerle a un empleado del club para que lo despertara todas las mañanas.
El Mago fue y sigue siendo un personaje irrepetible. Quizás la anécdota más increíble, y única en la historia del fútbol fue aquel partido de semifinales del “Trofeo Carranza”, que disputaban contra el “Barcelona”. En un estadio a reventar, El Mago no se apareció en el inicio del partido. Llegó medio sonámbulo en el descanso, cuando iban perdiendo 0-3, su entrenador por aquella época, Benito Joanet, hizo caso omiso al Presidente y decidió dar al Mago la oportunidad de jugar la segunda parte. Su actuación fue para ponerla en los libros del Guinness World Records, metió 2 goles y dio el pase de los otros dos, dándole la victoria a su equipo, 4-3. “La noche fue inolvidable” dice el Mágico, con una sonrisa.
El Mágico dejó el fútbol en el año 2000, buscó fortuna como técnico en EE.UU., donde ejerció de taxista, y actualmente, con 50 años, vive en una modesta casa en San Salvador. Volvió a Cádiz en 2001 para recaudar fondos para los damnificados del terremoto que asoló El Salvador aquel año y abarrotó el Carranza. Recientemente se le esperaba con los brazos abiertos en un acto en el que se presentó al nuevo patrocinador del club: 'Visita el Salvador', reza el eslogan de los nuevos pantalones. Pero no apareció. Dicen que anda algo deprimido pero mejor quedarse con otra versión: debió quedarse dormido.
Cuentan que cuando salió del Cádiz el Mágico estaba emocionalmente tocado, ya que fue víctima de una trampa por parte del Presidente del club. El Mago había conquistado el corazón de la hija del Presidente y se habían comprometido oficialmente. El Presidente, su futuro suegro, le organizó una fiesta de soltero, y más tarde empezaron a enviarle a la novia unas fotos del Mágico hasta con tres fulanas. Los planes de la boda se fueron al garete, y el Mágico se vino a pique. En la actualidad, el Mago tiene una hija y un hijo en El Salvador pero su vida amorosa y familiar es un desastre. FINAL DEL REPORTAJE.
Él es indescriptible. Pero si tuviéramos solo una palabra para describir al Mágico, yo escogería “Monstruo” como adjetivo.
_________________
 LA CUEVA SE RESPETA!!! REPUBLICA FASTANECA
|